Mi selección de canciones que hablen de maternidad

Siempre trato de poder transmitir en el blog lo que pienso, siento y vivo. A veces me gana el tiempo para poder escribir o cuando tengo un tiempito para sentarme con calma y escribir, tengo al segundo a uno de los pequeños pidiendo algo o a los tres juntos revoloteando a mi alrededor (la llamada vida caóticamente hermosa).

El post de ahora es musical, los que me conocen saben que la música siempre me acompaña, a veces suelo ponerle fondos musicales a diversas escenas de mi vida. En casa la música se escucha y se siente, se transmite (a mis pequeños les encanta además cantar). Durante mis embarazos tenía una serie de canciones favoritas que me encantaba escuchar mucho, y no fue sino hasta el embarazo de Amara que me permití hacer una pequeña selección de mis favoritas sobre maternidad, aquellas que hablan sobre las emociones del embarazo, sobre el amor que se siente por los hijos, la ilusión del nacimiento.

La selección la hice en base también a mis cantantes favoritos, son un total de 20 canciones que espero disfruten tanto como yo, las hemos escuchado tanto en casa que los chicos ya se sienten identificados también con ellas, las escuchamos juntos mientras les explicamos lo que la letra, lo que se dice en las canciones nos hacen sentir. Confieso que hay algunas con las que se me escarapela el cuerpo por todo lo que me transmite, en ocasiones cuando me he sentido muy sensible he llorado al escucharlas e imaginar las caritas de mis pequeños. De todo corazón espero que les guste esta pequeña lista y que la compartan si desean, la música es para todos, para seguir llenando el corazón de mundo ❤

La lista va así:

  1. A eme o (Andrea Echeverri)
  2. Amniótico (Andrea Echeverri)
  3. Canción alada (Marta Gómez)
  4. Cuando Pedro llegó (Pedro Guerra)
  5. Debaixo d’agua/Agora (Maria Bethania)
  6. Duerme negrito (Interpretada por Mercedes Sosa)
  7. El bebé que le cuenta a su mamá (bella interpretación de los chicos de Cantoalegre)
  8. Huayno para despertarse con caricias (Sebastián Monk)
  9. Imán (Andrea Echeverri)
  10. La nana (María Rozalén)
  11. Menos mal (Andrea Echeverri)
  12. Mientras tanto (Victor Heredia)
  13. Nascer (Isadora Canto)
  14. Niña de agua (Aná Belén)
  15. Noctiluca (Jorge Drexler)
  16. Reconhecimento (Isadora Canto)
  17. Te estoy esperando niño (Ángel Parra)
  18. Una razón (Marta Gómez)
  19. Você que vai chegar (Flávia Wenceslau)
  20. Ya yo no (Andrea Echeverri)

Te gustó mi pequeña selección? Espero que sí y que al igual que a mí puedan acompañarte y recordarte momentos hermosos… Cuáles fueron tus favoritas? A mí la canción “Una razón” de Marta Gómez siempre me hace saltar lágrimas,  “Niña de agua” la escogí para nuestra pequeña Amara, “Menos mal” la escogí para Omar y para mí, para la pareja que somos y “Reconhecimento” de Isadora Canto, me trae a la memoria mi último embarazo. Un abrazo para todos ustedes, sigan disfrutando ♪ ♪ ♪ ❤ ❤

Nos hemos vuelto a enamorar: la llegada de Amara

“Ya está el rompecabezas amarrado
fue la pieza que andábamos buscando. 
No viniste del frío ni la lluvia
Llegaste del amor y de la luna…”

(“Niña de agua” – Víctor Manuel San José)

Nuestra pequeña Amara está por cumplir dos semanas y estos días han sido en ocasiones intensos, sobre todo porque el permiso de paternidad de Omar terminó (aquí en Perú la licencia por paternidad es de cuatro días) y desde el lunes yo me quedé en casa con nuestros tres hijos. Termino el día cansada y sin hacer todas las cosas que realmente quisiera hacer, a mis días les faltan horas y suena un poco irónico decir esto puesto que si acabo cansada, entonces lo que más desearía hacer sería descansar.

Cuando Amara nació sentí que mi corazón, mi cuerpo y mi alma se estaban preparando para una experiencia diferente, estaba esperando con ansias esta cuarta entrega de mi cuerpo, este cuarto brotecito que era esperado con ansias por todos. Sentí como mi vientre estaba agradecido por ese maravilloso regalo, luego de haber atesorado por casi 41 semanas a nuestra niña, nos la entregó sana, segura y con la certeza de que seguiríamos atesorándola y cuidándola siempre. En ese momento recordé lo maravilloso que es sentir como es que nuestros bebés encajan perfecto en nuestros brazos, en nuestro pecho, que la naturaleza y nuestro instinto son sabios y poderosos porque siempre están allí guiándote con amor y cuidado.

Amara, dos horas de nacida
Amara, dos horas de nacida

Había olvidado también, esas primeras horas de reconocimiento entre madre e hij@, de apego, de teta, de piel, de conexión que son tan necesarias y que ambos necesitan tanto fortalecer para poder establecer el inicio de  ese vínculo hermoso fuera del vientre materno. Esas horas, esos primeros días fueron mágicos, me permitieron reafirmarme en mi estado mamífero, saberme capaz de poder dar alimento, seguridad, protección a mi cría, de saberme que ahora yo era el mundo que ella necesita habitar, que mi cuerpo se prepararía y se encargaría de proporcionarle todo lo necesario para crecer sintiéndose segura, amada, completa, protegida. Todas esas sensaciones te invaden y hasta a veces te sobrepasan tanto que puedes creer fácilmente que puedes no estar preparada para criar a tu pequeñ@, y es que son tantas las emociones y tantas las expectativas que puedes tener al respecto que no importa si eres mamá por primera vez, por segunda, tercera o cuarta vez. Con cada nacimiento, tú vuelves a nacer, tú vuelves a reinventarte y a construir.

Amara descansando en mi pecho
Amara descansando en mi pecho

Y es que creo que de eso se tratan los nacimientos, son motivos para construir, son celebraciones de vida, de esperanza, son demostraciones de amor, de unión… La vida me ha permitido convertirme en madre nuevamente y realmente confieso que es una de las experiencias más maravillosas que disfruto vivir, no cambio por nada mis elecciones, mis vivencias, mis aprendizajes, mis tropiezos, mis fines de semana, las “malas noches”. Amara llegó para continuar con nuestros sueños, para demostrarnos que existen razones para seguir mirando hacia la vida, para continuar caminando hacia ella con esperanza y amor. Llegó la pequeña a completar nuestra familia, a demostrarnos que somos capaces de amar con intensidad a nuestros hijos, que podemos volver a enamorarnos y reafirmarnos una vez más en nuestras elecciones.

Pura luz!
Pura luz!

Nos hemos vuelto a enamorar… De la vida, de los colores, del camino, de nosotros, de los sueños, de nuestra maternidad y paternidad…