Mi experiencia de lactancia durante el embarazo.

¿Puedo dar de lactar si estoy embarazada? ¿Afectará la lactancia al bebé que está por nacer? ¿Debo destetar al mayor? Esas son algunas interrogantes que surgen cuando una está amamantando a un hijo y se entera que está embarazada nuevamente. En mi experiencia,  cuando salí embarazada nuevamente, decidí seguir amamantando a Caetano porque yo aún no quería destetarlo y porque él todavía mamaba con frecuencia, a pesar  que durante el primer trimestre de mi embarazo tuve que guardar reposo absoluto (debido aun hematoma subcorial) mi ginecólogo no me pidió suspender la lactancia porque no provocaba contracciones que pusieran en riesgo al bebé por nacer y la verdad es que ni Caetano ni yo estábamos preparados para un destete.

Amamantar durante el embarazo es seguro siempre y cuando curses un embarazo normal, sin ninguna complicación que ponga en riesgo la vida del bebé.  Al principio puede ser un poco incómodo porque experimentas dolor en los pezones y el dar de mamar puede empezar a convertirse en una experiencia no muy agradable. Yo sentía durante el primer trimestre dolor e incomodidad al darle de mamar a Caetano, a veces le pedía que dejara el pecho un rato hasta que volvíamos a acomodarnos nuevamente pero seguía siendo una experiencia incómoda para mí; sin embargo, no quería destetarlo pese a que algunas veces me dijeron que ya era momento de que dejara la teta, pero como lo escribí líneas arriba: no estábamos preparados para  un destete, fue entonces que leí que la mayoría de niños se destetan solos porque la producción de leche disminuye y el sabor cambia, lo que me llevó a pensar que podíamos tener un destete de manera natural en el que yo no me sienta culpable por haberle quitado la teta cuando aún la quería.

Pasado el primer trimestre, si bien el dolor en los pezones desapareció un poco, comencé a sentir no tan agradable la experiencia de la lactancia. A pesar de soñar con disfrutar de una lactancia en tándem algunas veces me sentía con poca paciencia para dar de mamar, no tenía esta sensación siempre pero luego me sentía triste, culpable de tener esa sensación, no lo sabía hasta que empecé a leer un poco más y lo que me estaba pasando era normal, se conoce como “agitación del amamantamiento”,es el rechazo a dar de mamar a tu pequeño, es una sensación contradictoria porque lo que yo quería era seguir dándole pecho pero a la hora de que Caetano se prendía a él, sentía ganas de que dejara de mamar. La agitación del amamantamiento puede ocurrir no sólo si estás embarazada y dando de lactar, también si es que das de lactar a un bebé mayorcito o cuando estás menstruando o en los días previos a la menstruación.

Después de comprender que era lo que me estaba pasando, decidí empezar a relajarme y a tomar todo con calma porque ante todo estaba mi deseo de seguir con la lactancia y el amor que siento por mi pequeño, fue así que pude poco  a poco sobrellevar esta etapa hasta que Caetano empezó a reducir las tomas y a decirme: “no hay leche”, la producción había disminuido y me hacía pensar que la hora del destete estaba cerca. La producción de leche tiende a disminuir casi a la mitad del embarazo independientemente de si las tomas se han reducido o no (aunque puede ser que algunas mamás no noten disminución de la leche) y poco a poco el cuerpo se va preparando para producir el calostro.

Caetano se destetó un mes antes de la llegada de Murilo, empezó por reducir las tomas y sólo se quedaba pegado al pecho apenas un minuto. Cuando Murilo nació, recuerdo que Omar y Lore lo llevaron a la clínica para que me viera y conociera a su hermano, tenía pocas horas de haber bajado de la sala de parto (fui cesareada) y ya tenía a Murilo conmigo en la cama, inmediatamente pidió teta de nuevo y yo no se la negué, fue así que volvimos a la lactancia en tándem, en ningún momento pensé en cómo haría para organizar las tomas o a quien debía darle teta primero, simplemente hacia lo que deseaba hacer en ese momento, en mi cabeza tenía presente que yo era capaz de poder dar de mamar a ambos, había leído y confiaba en mi cuerpo, en mi naturaleza, a pesar de las caras de sorpresa de muchos cuando les decía que les daba de mamar a los dos, continuamos con nuestra lactancia y derribando mitos: “el hermano mayor no le quita la leche al menor”, “el dar de mamar a ambos hijos no afecta el crecimiento del más pequeño” y otros tantos que pueden decir por ahí.

P1210069 - copia

Si estás embarazada, continuas dando de lactar a tu hijo mayor y mientras tu embarazo no sea considerado de alto riesgo, puedes seguir amamantando de manera segura. No tengas dudas, confía en tu cuerpo, guíate por  tu instinto, por tu corazón, por tu amor de mamá y sigue disfrutando. Puedes sentir dolor y sentimientos negativos, es normal, lo importante es que no te quedes callada y no te aísles, manifiesta tus sentimientos, conversa, busca alguna información y también puedes encontrar grupos de apoyo que puedan ayudarte cuando lo necesites.

Algunos enlaces que pueden interesarte:

http://www.llli.org/lang/espanol/lm_embarazo.html

http://www.llli.org/langespanol/nbvol17_4_julago_00.html

http://www.llli.org/lang/espanol/amamantamiento_tandem.html