En ocasiones, mamá también se ha sentido culpable

Empiezo a escribir este post teniendo en la mente aquella imagen que posteé ayer en mi página de Facebook, sobre cómo es que necesitamos cambiar el tono y las palabras con las que nos dirigimos a nuestros hijos porque creámoslo o no, esas palabras son asimiladas y se convierten en experiencias para ellos. Muchas veces me he sentido culpable de tener poca paciencia, de renegar y de sentirme frustrada, de necesitar un pequeño alto a esta actividad de mamá a tiempo completo y desear ocuparme de mis cosas. Me he sentido culpable de pensar en mí primero y sentirme el centro. Esto no me convierte y no te convierte a ti tampoco en mala ni egoísta. Cada una se ha sentido culpable por diferentes motivos, seguro que los míos son parecidos   a los de muchas o quizá no, quien sabe y de pronto te sentiste culpable por querer que tu hijo sea como el hijo de tu herman@, de tu amig@ o de tu vecin@, o te sentiste culpable de no poder tener una casa bien llevada como de seguro si la tiene tu amiga o simplemente te sentiste culpable por la primera caída de tu bebé o porque lo dejaste llorar mientras tú hacías algo que no era tan importante como atender y levantar a tu pequeño. Incluso hay quienes se han sentido culpables al no darles lactancia exclusiva a sus bebés o por hacerlos dormir en su propio cuarto. Cada mujer vive su maternidad de una manera diferente, la maternidad no tiene por qué convertirse en una competencia, cada mujer disfruta de su maternidad y lejos de criticar o sentirse juzgada, cada mujer debe seguir lo que le dicta su instinto y como siempre decimos todas, debe seguir lo que le dicta su corazón.

Ilustración de Cielo
Ilustración de Cielo

Yo me he sentido culpable de decir NO! BASTA! (enérgicamente), me he sentido culpable por no saber cómo actuar, no encontrar las palabras adecuadas y espantar a mis pequeños al decir: “Te vas a caer!” “Se va a romper!” “Te golpearás!”… Me he sentido culpable de que con esas pequeñas frases mis hijos muchas veces se hayan sentido limitados o con poca capacidad para realizar cosas y aún sigo corrigiendo, cambiando porque la maternidad supone una actividad con rotundos cambios y dosis extra de paciencia, supone también aprendizaje.

Ilustración de Cielo
Ilustración de Cielo

Ahora quiero compartir algunos de mis momentos culpables:

Me sentí culpable cuando en las noches mientras hacía dormir a Murilo, Omar se quedaba con Caetano y yo no quería salir del cuarto hasta sentir que ya Caetano estaba a punto de dormir, porque siento que ya para mí también se está acabando el día y lo que más quiero en ese momento es también descansar.

Me sentí culpable cuando salí un par de horas y dejé a los niños con Omar con la promesa de no demorarme y regresar pronto, hasta le hice el ofrecimiento de llevarme a uno de los pequeños para que él tampoco se sienta agobiado, cuando en el fondo lo que en realidad quería es ese par de horas para mí.

Me sentí culpable cuando me compré una blusa de moda: entallada, sin botones, sin escote y me la puse aun sabiendo que Murilo tendría hambre me pediría teta y no podría dársela cómodamente en cuanto me la pidiese.

Me sentí culpable cuando sólo quería seguir durmiendo y renegué al escuchar que Omar me llamaba a pedirme que lo ayudara con su desayuno para que pudiera salir temprano al trabajo.

Me sentí culpable cuando dije: “otra vez?!” mientras estaba concentrada escribiendo, trabajando o conversando y tuve que hacer un alto a todo como unas cinco veces en menos de media hora (todo para que al final me quede al lado de mi chiquito embobada con su aroma).

Me sentí culpable cuando decidí tirarme la pera y no cocinar, condené a Omar a no llevar lonchera al día siguiente mientras los pequeños y yo disfrutábamos de un rico almuerzo en el restaurante de la vuelta.

Me sentí culpable cuando en realidad no tenía ganas de jugar con los pequeños y lo que hice fue más que nada ser solo una espectadora de sus juegos asintiendo de vez en cuando.

Me sentí culpable por comprar la tranquilidad de unos minutos con un chocolate para poder pensar en mi siguiente aventura espacial o mejor dicho, para disfrutar del silencio de unos segundos que parecían eternos.

Incluso me sentí culpable de los celos que Caetano siente hacia Murilo, me sentí culpable de no entenderlo al principio y de en vez de observar y atenderlo, sólo pensaba en que el más pequeñito necesitaba protección, cuando en realidad son ambos los que necesitan de mi protección y mi atención.

Lo que importa y pesa al final, es el hecho de ver a mis hijos felices, con un corazón inmenso y lleno de amor que me abraza y me arropa cada vez que siento perder mi norte, porque nuestro camino recién empieza y el saber que no estoy sola, me conforta. Tengo a dos pequeños grandes maestros y a un maravilloso compañero que toma mi mano, me ayuda a respirar y me dice siempre que estoy haciendo las cosas de la mejor manera y que se siente orgulloso de la mamá de sus pequeños y de la mujer que tiene a su lado.

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4 thoughts on “En ocasiones, mamá también se ha sentido culpable

  1. Hola Eli! Gracias por comentar… A veces mucha gente cree que ser mamá a tiempo completo es fácil, que no te cansas porque todo el día estás en casa o que no tienes que levantarte temprano, etc… La realidad es otra y nosotros la sabemos, a pesar de que estamos completamente enamoradas de nuestros pequeños y siempre buscamos lo mejor para ellos, también somos humanas y necesitamos un respiro en ocasiones, es por eso que creo que la maternidad una no la tiene que llevar sola, es mejor si una está acompañada. Aquí estoy en este espacio para hacer algo de catarsis cuando sea necesario 😉 Un abrazo enorme para tu familia 🙂

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  2. Hola!… mi bebé tiene un año y 2 meses y tengo culpa inevitablmente pero pensé que era la única o que nadie pasaba por esto…. si sabia que las madres tenían culpa pero por las cosas que describes pensé que era solo yo…jejeje…. totalmente identidicada….ahora estoy a tiempo completo con mi ñaño y me siento culpable cuando siento un poco de alivio de que duerma…:(. Gracias por el blog…puedo hacer un poco de catarsis con otras mamis…

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  3. Hola Clarisa, gracias por compartir conmigo… A muchas también nos ha pasado que hemos suspirado de alivio al llegar el final del día y ya tenemos a nuestros pequeños durmiendo, en ese momento sentimos que para nosotras llegó el momento de descansar y cuando nos ponemos a pensar nos damos cuenta que le hemos dedicado más tiempo a llevar una casa ordenada que a nuestros pequeños y esto nos hace sentir más culpables. Me ha pasado y lo que ahora trato de hacer es dedicarme a lo básico en el día y siempre buscando interactuar con ellos. Un abrazo!

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  4. hola, soy mamá de 2/hermosos gemelitos, ya tienen 3 años y 8 meses, para mi ha sido y es una experiencia única, y a la ves agotadora física y mentalmente, y una de las cosas que me hacen sentir culpable es alegrarme cuando están durmiendo a pesar que no pude jugar con ellos por que solo me dediqué a las labores de la casa para que estén bien atendidos y no les falte nada.

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